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lunes, 23 de julio de 2007




Buenos días, queridos. Les dejo hasta septiembre con una canción. Una canción de viaje, de esas que si han sido niños alguna vez, habrán berreado hasta la extenuación mientras intentaban no marearse subiendo La Media Fanega camino de la playa, en el asiento trasero de un abarrotado Seat 124. Una canción de esas cíclicas, mágicas, infinitas. No sé quién la compuso y no viene en la wikipedia. Mejor. De tener autor reconocido, vendrían los de la SGAE a crujirme bien, o lo que es peor, a crujirles a ustedes por leer cosas sin permiso. Y si creen que la letra tiene truco y doble sentido, en efecto, lo tiene. Hasta pronto, amigos.
Un elefante se balanceaba sobre la tela de una araña, como veía que no se caía, fueron a llamar a otro elefante. Dos elefantes se balanceaban sobre la tela de una araña, como veían que no se caían, fueron a llamar a otro elefante. Tres elefantes se balanceaban sobre la tela de una araña, como veían que no se caían, fueron a llamar a otro elefante. Cuatro elefantes se balanceaban sobre la tela de una araña, como veían que no se caían, fueron a llamar a otro elefante. Cinco elefantes se balanceaban sobre la tela de una araña, como veían que no se caían, fueron a llamar a otro elefante. Seis elefantes se balanceaban sobre la tela de una araña, como veían que no se caían, fueron a llamar a otro elefante. Siete elefantes se balanceaban sobre la tela de una araña, como veían que no se caían, fueron a llamar a otro elefante. Ocho elefantes se balanceaban sobre la tela de una araña, como veían que no se caían, fueron a llamar a otro elefante. Nueve elefantes se balanceaban sobre la tela de una araña, como veían que no se caían, fueron a llamar a otro elefante. Diez elefantes se balanceaban sobre la tela de una araña, como veían que no se caían, fueron a llamar a otro elefante. Once elefantes se balanceaban sobre la tela de una araña, como veían que no se caían, fueron a llamar a otro elefante. Doce elefantes se balanceaban sobre la tela de una araña, como veían que no se caían, fueron a llamar a otro elefante. Trece elefantes se balanceaban sobre la tela de una araña, como veían que no se caían, fueron a llamar a otro elefante. Catorce elefantes se balanceaban sobre la tela de una araña, como veían que no se caían, fueron a llamar a otro elefante. Quince elefantes se balanceaban sobre la tela de una araña, como veían que no se caían, fueron a llamar a otro elefante. Dieciséis elefantes se balanceaban sobre la tela de una araña, como veían que no se caían, fueron a llamar a otro elefante. Diecisiete elefantes se balanceaban sobre la tela de una araña, como veían que no se caían, fueron a llamar a otro elefante. Dieciocho elefantes se balanceaban sobre la tela de una araña, como veían que no se caían, fueron a llamar a otro elefante.
Diecinueve elefantes se balanceaban sobre la tela de una araña, como veían que no se caían, fueron a llamar a otro elefante. Veinte elefantes se balanceaban sobre la tela de una araña, como veían que no se caían, fueron a llamar a otro elefante. Veintiún elefantes se balanceaban sobre la tela de una araña, como veían que no se caían, fueron a llamar a otro elefante. Veintidós elefantes se balanceaban sobre la tela de una araña, como veían que no se caían, fueron a llamar a otro elefante. Veintitrés elefantes se balanceaban sobre la tela de una araña, como veían que no se caían, fueron a llamar a otro elefante. Veinticuatro elefantes se balanceaban sobre la tela de una araña, como veían que no se caían, fueron a llamar a otro elefante. Veinticinco elefantes se balanceaban sobre la tela de una araña, como veían que no se caían, fueron a llamar a otro elefante. Veintiséis elefantes se balanceaban sobre la tela de una araña, como veían que no se caían,...
José Regidor

viernes, 20 de julio de 2007



Sin mayor novedad en el frente que desear una pronta recuperación a los amigos enfermos, pasamos a comentar algunas de las noticias músico-festivas que han acontecido recientemente en este mundo de dios, cada día más extraño y desconcertante. Es lo que se hace en verano, llenar páginas de absurdeces ligeras y refrescantes por dos motivos básicos: entretener a los que andan de vacaciones y especialmente, no currar mucho.
(Leído en El País) Durante el próximo pleno del Ayuntamiento de Reus habrá un concejal vestido de Elvis, y así será durante los próximos 4 años. Ariel Santamaría, que así se llama la criatura, ha optado por un programa de impacto o petrificación al ciudadano. Es partidario de plantar marihuana en las zonas verdes (nunca mejor dicho), que la Guardia Civil lleve un GPS para que la gente con ganas de encender un canuto obtenga su ayuda... así podríamos seguir hasta incluso, pintar el ayuntamiento de rosa.
¿Un poco de humor en la política? Bien por Ariel. Y bien por las gentes de Reus que han votado a este simpático ex-cartero. Como es bien sabido por todos, estar poseído por el espíritu de Elvis es fundamental para llevar una vida sana y equilibrada. A ver si se pone de moda esto y pronto tenemos una concejala heredera de Vampira mismo. O yo qué sé, de Liza Minelli.
(Leído en 20minutos) Ocurrió en la ciudad filipina de San Mateo, Romy Baligula de 29 años, fue asesinado al cantar fuera de tono una canción de Frank Sinatra. Romy Baligula y el vigilante de seguridad Robilito Ortega de 43 años, se encontraban cantando la canción 'My Way' en un bar de karaoke, este último le increpó por cantar fuera de tono. Baligula no hizo caso a sus comentarios y siguió cantando a su aire. Ortega sacó una pistola del calibre 38 y le hirió mortalmente en el pecho. Poco después fue detenido por un policía fuera de servicio.
No voy a decir que se lo merezca, pero hombre, por dios, ¡un respeto a Frank! Ya sabéis amigos, si alguno tiene intención de mancillar la memoria de Sinatra destrozando "Fly me to the moon" en el Singstar de la PlayStation,... ¡no lo hagais! ¡Robolito Ortega está al acecho!
(Leído por ahí) Un fan sueco del heavy metal ha conseguido que sus preferencias musicales se clasifiquen como una invalidez. Dado que el heavy metal domina tantas facetas de su vida, el Servicio de Empleo ha accedido a pagar una parte del sueldo de Roger Tullgren. Por otro lado, su nuevo jefe le permite poner música a un volumen elevado en supuesto laboral. "Llevo diez años intentando que reconozcan mi afición al heavy como una discapacidad", ha declarado el payo. "He hablado con tres psicólogos y finalmente han acordado que hay que evitar que se me discrimine por mi amor a la música".
Esta sí que es buena. El chico es fan a muerte del heavy, no puede evitarlo. Su único interés en la vida es sentarse en un banco a tener con los colegas la eterna discusión: ¿Tú eres más de Judas o de los Maiden?. Muy bien también por Roger. Un pionero, un luchador, un hombre que se enfrenta sin miedo a una sociedad que no le comprende... ¡y gana!. Los contribuyentes de su pueblo financiarán sus divertidas aficiones de hermano del metal. A eso, tíos, se le llama ser un triunfador.

José Regidor

Chachos, qué calorina hace. Desde mi ventana observo a los albañiles afanándose en arreglar el techo de la Casa Grande. Esto debe significar que han comenzado las obras del Centro de Artes Visuales Helga de Alvear, que lo van a hacer allí, que lo sé yo. Porque no creo que anden tapando goteras, total, no va a volver a llover en tres meses. Los auténticos currantes de la cultura, ahí lo llevan, rockeando más duro que nadie a las cuatro y media de la tarde cacereña. Suerte chavales, no se dejen ningún martillo olvidado por ahí, no vaya a ser que algún comisario lo confunda con una instalación de Marcel Duchamp y le quiera poner precio. El arte moderno, ya se sabe.
Contaba hace poco el guionista televisivo Juan Carlos Cueto, en una charla a la que tuve el placer de asistir hace poco, que escribiendo chistes para el programa del difunto Jesús Gil y Gil en Telecinco, se le ocurrió la siguiente parida: una escena en la que el presi de todos los atléticos le regalaba a su partenaire Yvonne Reyes un reloj "digital y tal". Vale, el chiste es una mierda. Juan Carlos pensaba que Gil lo rechazaría, porque claro, oír al Señor Tal y Tal en persona diciendo eso iba a ser el colmo de la autoparodia. Y hete aquí que cuando van a rodarlo, con todo el equipo preparado, al Señor Gil no se le ocurre otra cosa que decir: Pero hombre, esto ¿a quién se le ha ocurrido? ¿Cómo voy a andar yo regalando un reloj digital? ¡Tendrá que ser un Rolex, por lo menos! ¡Digo yo!".
Lógicamente el equipo flipó en 3D y trataron de explicarle al hombre que la calidad del reloj era lo de menos, que lo que importaba era que fuera digital, para poder hacer la maldita broma. Nada. No hubo manera. A todo esto, se enteró la señora de Gil, que montó en cólera porque su marido iba a regalarle un reloj a otra tía. ¡Señora, es de mentira! ¡Es para la tele!
Les cuento esto porque llevo cosa de un mes intentando ver a alguien con un libro en la mano aquí, en la presunta Capital Europea de la Cultura. Y nadie lleva un libro en la mano. A ninguna hora del día en ninguna zona de la ciudad. Y no me valen apuntes de la universidad ni folletos del Lidl. Un libro, el que sea. Pues no. Ahora, bolsas de Zara y de Base 2, todas las que quieran.
¿Será posible que en este pueblo nadie lea? Digo yo que si Zamora es la capital mundial del Románico será porque allí hay mucho románico, y si Nueva York es la capital mundial del crimen, es porque allí hay mucho crimen. Nosotros no leeremos, pero chulos somos un rato: la biblioteca cerrada, el Auditorio sin programación, los museos cerrados en fin de semana, los bares sin licencia de conciertos, los chavales yéndose a estudiar a Salamanca pero, bah, nosotros capital. De la Cultura. ¿De Extremadura? Nooo. ¡De Europa! ¡Por la gloria de la Virgen de la Montaña! ¿Por qué no nos hacemos la capital europea de Zara y ya está?
Dicho esto, queda más bien poco espacio para hablarles de música. No quiero dejarles sin hacerles partícipes de la estupenda sensación que es abrir el viejo buzón de correos del portal y encontrar los catálogos estivales de No Tomorrow y Munsterama, tenderas independientes que resisten como pueden vendiendo algo que no se puede piratear: ediciones en vinilo hechas con gusto y esmero. Me he comprado nueve: Black Keys, Bo Diddley, The Hangmen, Nash Kato, Buffalo Killers, Riverboat Gamblers y algunos más. Todo música muy buena. Se los grabaría, pero tendría que ser en cinta TDK, y no creo que estén ustedes para esos trotes ya, con lo a gusto que se va escuchando Coldplay pirateado en un Verbatim. Pues nada, cuando se encuentren al señor Coldplay en un bar y quieran que les firme algo como recuerdo, que les firme el cargador de cedés del coche, verás que risa.

José Regidor

martes, 3 de julio de 2007

He sido y soy fan de Ryan Adams desde antes de que se llamara Ryan. Desde que se llamaba David y lideraba Whiskeytown, y de eso hace eones. Y como esta es la semana en la que se ha publicado su nuevo disco “Easy tiger”, es difícil para mí pensar en otra cosa. A ver, otra cosa. Pienso en la pesca, en las cosas de la oficina, en las cosas de casa y como diría Homer Simpson arqueando las cejas tratando de hacerse entender, en “las cosas, eh, um, las…las… cosas”.
Porque amigos, el enfant terrible ha vuelto a lo grande: como pondrían en el Popular 1, “machacando cráneos”. Paso a detallarles unos apuntes biográficos sobre uno de los pocos genios contemporáneos que tenemos, más que nada, para que les vaya sonando y dejen de pensar que he escrito mal su nombre: sí, es Ryan, no Bryan. Y esto que sigue no lo digo yo, lo dice Stephen King. Stephen King, no Stephen Hawking. Stepehen King el escritor de misterio. Ese.
“Dice Ryan que una vez, saliendo de un restaurante con una chica, la invitó a subir a su casa. Y la chica le respondió: tranquilo, tigre. Quedó el hombre tan entusiasmado con la frase que llamó a su propio contestador y la guardó allí para no olvidarla. Y todavía conserva el mensaje.
Lo entiendo perfectamente. Hay cosas que necesitas guardar, porque merece la pena escucharlas una y otra vez.
Creo que sólo hay dos clases de discos hoy en día. Están los que te duran dos o tres escuchas y quizá sólo te guardas una de sus canciones en el Ipod, y están los que crecen dentro de ti cada vez que los pones. “Gold” era uno de ellos; “Cold Roses” también, y por supuesto “Jacksonville City Nights”. No voy a decir que Ryan es el mejor escritor americano desde Neil Young, pero tampoco voy a decir que no lo es. Su disco está tan tocado por la magia del soul que me hace pensar en Marvin Gaye y en los Righteous Brothers. Las letras están tan bien estructuradas y transmiten un sentimiento de melancólica calma que sorprenderá a los seguidores del viejo y airado Ryan”.
Adams asegura que escribe todos los días, y en una máquina de escribir. Que no puede dejar pasar un día sin hacer algo productivo. Y que tiene preparado un enorme box-set de canciones inéditas listas para ser publicadas. En eso puedo verme reflejado: cientos de papeles rellenos, recortes, fotos, ideas para libros, ideas para diseños, o para lo que mi amiga Aurora llama “expresiones gráficas”. Ideas, a todas horas. Todos lo días. Caminando por Cánovas, me asaltan como ratas hambrientas, las jodidas. Amontonándose en el disco duro de los sueños, intentando escapar. Escucho a Ryan y lo veo venir: “Es todo sobre el proceso. Yo proceso cosas. He entrado en este negocio y si la gente me necesita, tengo extra”.
En otras palabras: tranquilo, tigre.

Javier Regidor

martes, 26 de junio de 2007

Diselo a tu ex

Eso es lo que dice un coche-anuncio que apatrulla la ciudad anunciando unas liquidaciones en una tienda. No entendemos el nombre de la tienda en cuestión, pero estamos encantados con el slogan: díselo a tu madre, a tu vecino, a tu amigo, a tu ex y a los cuatro vientos ¿A tu ex? Qué despiporre de anuncio, ¿no?
A ver, dejen paso: llevo tres días llamando al Centro de Salud de Cáceres Manuel Encinas por lo que creo que es una infección en el oído. Lo hago a intervalos de media hora. No lo cogen. Pienso que a lo mejor, son ellos los que tienen una infección y no me oyen llamar, o que han cambiado el número o algo. Pienso eso por no pensar que la sanidad extremeña está en un punto en el que ya ni cogen el teléfono. Lastima que se llamen SES. Si se llamasen SEX, todavía me haría gracia la cosa. En fin, vamos con la música rapidito, que lo mismo me quedo sordo en cualquier momento.
Tengo un amigo que se está planteando seriamente montar un nuevo partido político; aún no tiene nombre pero, a diferencia de otros, sí que tiene programa: uno de los puntos principales es cambiar la melodía del Redoble del reloj del Ayuntamiento por "In a gadda da vida" de Iron Butterfly. Además, darán licencia de café-concierto a todas las churrerías y por si fuera poco, la misa de doce será a las doce menos diez. Yo no sé ustedes, pero es un plan tan Monty Python que estoy por hacer una donación.
En otro orden de cosas, ya están aquí los festivales músico-festivos del verano. Aquí en Cáceres no, claro. En el mundo exterior. Como sabrán, estas fiestuquis masivas van de colas para entrar, colas para salir, colas en la barra y colas en los accesos; en general, y perdón por la vulgaridad, muchas colas. Para amenizar las esperas, los organizadores suelen programar conciertos musicales de los grupos rompedores del momento, que vienen a ser los mismos del año pasado, o sea: Artic Monkeys y veinte inventos más. Aquí la jefatura de este semanario no tiene inconveniente en asistir a alguna de estas reuniones sociales tan modernas, y lo mismo, hasta se compran unas chanclas de moda. No hay nada como meterse en chanclas en las primeras filas. La sensación debe ser indescriptible.
Sin embargo, el comando Play it Loud, quicir, yo y tres más, salvaguardaremos el honor y el buen gusto de esta publicación asistiendo al Festival Crossroads de Oviedo: un reducto de rock antiguo, rockabilly antiguo, blues antiguo y swing más antiguo todavía: Jason & the Scorchers, Georgia Satellites, Kid Creole, Sonny Burguess, y algunos más, entre ellos, Elvez, el Elvis mejicano. Si no han oído en su vida a Elvez o no saben de su existencia, Play It Loud les recomienda que se pongan inmediatamente las pilas comprando un disco suyo en el que vengan "Está bien mamacita", "En el barrio", o "Tiempo de inmigración", versiones gringas de clásicos del Rey. Suenan de muerte, aviso, esto no es nada cutre. Elvez se las apaña también para mejicanizar éxitos de James Brown, T- Rex, Santana o David Bowie con pasmosa facilidad, en un producto discográfico musicalmente soberbio a la par que tronchante. Y muy divertido en directo, con todos los tics de Elvis: las coristas, las toallas, los trajes de lamé y esas cosas. Al parecer, el show de Elvez en el Crossroads será un homenaje a la new wave y al punkrock del 77. Espero que incluya su atomizante versión de "Living la Vida Loca" mezclada con el "Rumble" de Link Wray. Entonces ya sí podría quedarme sordo como una coliflor, que no me importará nada.

José Regidor

martes, 19 de junio de 2007

Play it Loud

Desde mi atalaya quiero saludar al tripartito y darles la bienvenida a esta su ciudad en su recién adquirida condición de mandamases. Enhorabuena y pasen pa´dentro. ¿Están todos ustedes cómodos? ¿Les han dejado un chicle pegado al asiento? ¿no? Estupendo entonces. Como dice Javier Ruíz todos los malditos días en el informativo de Cuatro, "arrancamos".
Ya veo que se han repartido el pastel a su antojo, según el hambre de cada uno. Eso está bien. Lo que no está bien es cometer el error de siempre en estos casos, que es dejar esta carrera a ninguna parte que es la capitalidad cultural en manos de políticos en lugar de en manos de técnicos, que es donde debería estar. O al menos, a cargo de alguien que tenga pinta de encontrarse por la calle con Paul Auster y saber quién es. Ya no digo saberse la discografía de PJ Harvey, que también. Digo Paul Auster. O Javier Marías. O Norman Foster. O Juan Claudio Cifuentes de "Jazz por que sí", en la prehistoria de la tele española. Qué grande el Cifu. Te puedes bajar sus programa del Emule, no te digo más.
La capitalidad, decía. Yo personalmente, estoy que trino. Como comprenderán, esto podría ser tan raro como tener un concejal de deportes que no conozca a Fernando Alonso. O uno de urbanismo que no sepa dónde están las Carmelitas. Ustedes y el consejo asesor sabrán.
La sensación musical estos días en Casa Playitloud es "Every damn time" de Black Diamond Heavies. A pesar de su nombre, los BDH no son precisamente jevis. Son dos tarados que graban blues/punk para el extraodinario sello Alive Records. No usan guitarras. Sólo teclados, batería y berridos. Son fabulosos, en serio. Una bomba. Otro muy bien disco publicado recientemente es "Republic Disgrace" de Thunder Express. Rock/soul blanco con estilazo.
En Casa Playitloud también hemos visto hace poco "Last days", y esto es lo que pienso de la película en cuestión: Bodrio hediondo de Gus Van Sant que retrata los últimos días del pobre Kurt Cobain, líder de Nirvana. Se abre el plano y se ve a Cobain frente a un caudaloso río cerca de su casa. Se lo piensa y lo cruza a nado, no sin esfuerzo. Cuando llega a la otra orilla, se rasca el culo y se mea en el agua que acaba de cruzar. Así comienza "Last Days", con una bonita y empalagosa metáfora visual de la vida, el éxito y la insatisfacción. Ya saben que Kurt se suicidó porque la fama no le reportaba ninguna emoción, todo lo contrario. El resto de este peñazo es un actor parecido a Cobain dando vueltas por una mansión con goteras. Durante hora y media. En silencio. Lo mismo es muy fiel y muy poética y todo lo que tú quieras, pero el autor de "Smells like teen spirit" no se merecía esto. Una completa y metafísica mierda. Vamos, hombre.
Si desean ver un documental de verdad, les aconsejo "Burden of dreams", sobre el rodaje de "Fitzcarraldo": Werner Herzog, Klaus Kinski y Claudia Cardinale en plena selva tropical tratando de hacer su película en condiciones surrealistas. Alucinante es poco.
Y hablando de cine, esta semana se publica el número chorromil de Versión Original, el VO "de toda la vida". O como dijo una vez Juan Antonio Lumbreras en una gala de San Pancracio´s, el "bo". Espero que la consecuente resaca de los fastos de aniversario no les impida leer estas humildes líneas. Enhorabuena campeones, vaya currazo que os habéis metido. Si buscas "constancia" en el diccionario -perdón, en el google- sale una portada del "bo". Una de aquellas en dos tintas, de cuando el Cifu por lo menos. Y que sea por muchos números más.

José regidor

martes, 12 de junio de 2007

Play it loud

Como últimamente viajo en tren más de la cuenta, me ha dado tiempo a chequear convenientemente otras publicaciones, blogs, y demás zarrios. En concreto, Javier Pérez Albéniz y sus divertidas diatribas sobre la tele en elmundo.com. El hombre suele acabar sus intervenciones con encarecidas recomendaciones musicales. Básicamente, con todo lo que tenga que ver con el americana y el neo-country. Eso está bien, Pérez.
Otro tío que escribe de morirse es Luis Boullosa. Lo hace en Ruta 66 (sí, queridos, el Ruta sigue vio y peleando a la contra) y en su propio blogzine, "Kaput". Es cosa seria, y cosa de tíos duros, además. Voy a usar en la siguiente frase un hallazgo léxico de flipar. Ahí va: Este último número del Ruta es un ejemplar... (ejem) ejemplar. El Bou se marca sus buenas 500 líneas sobre su acabadísimo ídolo Leonard Cohen, y entre la tristeza de quién ve desvanecerse a su hombre de confianza y el alborozo que le provoca el eco de sus propios chascarrillos, Boullosa se marca un speech coheniano riguroso y chispeante.
El poeta agoniza y Luis te lo cuenta live in your fuckin´ face. Hurra por el Bou y sus diferentes grupos de rock mutante y asesino. A este hombre, cuando le vi aparecer en un festejo de nochevieja con una camisola de Slayer bajo la chaqueta, ya se le veía madera de rufián y de escritorazo.
Una última cosa que me ha pasmado esta semana es la entrevista a Johnny Depp y Keith Richards en Rolling Stone a propósito de Piratas del Caribe III. Si alguna vez se han planteado comprarse ese engendro colmado de insulsos cotilleos sobre Artic Monkeys y reportajes de tendencias urbanas entre lo escatológico y lo repugnante, este es el momento. Keith y Johnny se vacilan el uno al otro en un ambiente de eufórico colegueo sólo al alcance de los más grandes. Aprovechen, que voy a violar un par de leyes de copyright:
RS-Ya habías hecho una interpretación genial en el documental sobre Chuck Berry Hail! Hail! Rock n roll. K-Chuck me lo pidió. Yo obedecí. Soy el mayor fan de Chuck Berry que hay en este cochino mundo. Johnny también tiene una anécdota con Chuck. Deep- Estaba en un grupo, The Kids y teloneamos a Chuck Berry en Atlanta. Yo tenía 17 años. Llegó y entró en nuestro camerino, creía que éramos su banda. Me quedé estupefacto. Me pasó su guitarra y dijo:"Afínala".Saco mi afinador digital y lo conecto."Que coño es eso"."Un afinador, señor". No había visto uno en toda su vida.
Keith- Claro. Seguramente pensó que estabas intentando vacilarle. El sí que sabe lo que se hace. Dios bendiga a ese viejo.
Me chiflan esas expresiones de Keef: "dios bendiga a ese viejo". Habla como un bluesman. Johnny Deep está en ese camino también. Tutearse con Keef, hay que tener valor.
Keith: "He aprendido a trabajar en equipo. De niño estaba en los Boy Scouts. Era el jefe de la Patrulla Castor"Deep: "¿Patrulla Castor?Keith: "Habéis oído bien, nenas. La Patrulla Castor"
Buena semana a todos, queridos.

jueves, 7 de junio de 2007

Play it Loud



Buenas. Primero de todo, decir que no fui al que seguramente haya sido
el concierto del milenio en Cáceres: Mother Superior + Maggot Brain. Una
pena. Lo siento por Carlos, especialmente. Ya habrá tiempo, compadre. Si
ustedes tampoco fueron, en youtube hay colgados algunos momentos bien
mágicos. Véanlos, que es gratis.

En fin, ya pasó la feria. Como en "Giro al infierno", yo no quería pero
allí acabé. Eso sí, permanecí en esa babilonia del cubateo la
escalofriante cantidad de 14 minutos, tiempo más que suficiente para:

1) Trincarme un roncola que sabía a polvos de talco. (No es que conozca
el sabor de los polvos de talco, pero si algún día me da por chupar del
bote, seguramente sabrán así).
2) Mirar de refilón cómo ebrias personas con gafas de sol (dentro de una
caseta) farfullaban "Hungry heart" de Springsteen con un desprecio total
a las más elementales normas de pronunciación inglesa, apoyando su
descoloque con unos bailes espasmódicos que ríete tú de Leonardo Dantés
metiendo los dedos en un enchufe.
3) Salir por patas.

Realzado pues este enorme acto de valentía torera, me ha sobrado tiempo
para ver la tele, previo paso por el DVD, obviamente. Porque seamos
serios: no hay dios que vea la tele hoy en día.

Así pues, en esta santa casa que son las cuatro paredes de mi leonera,
han desfilado los siguientes artefactos audiovisuales que están muy bien
y oye, raro es, pero me apetece comentarlos. Esto va así:

BE MY BABY, THE GIRL GROUP STORY: Documental producido por la BBC en el
que se realiza un apañado recorrido por la historia de seis de los más
famosos grupos femeninos: the Supremes, the Three Degrees, Sister
Sledge, Bananarama, the Bangles y the Spice Girls. Testimonios de Mary
Wilson (wow!), Martha Reeves (doble wow!) o Beyoncé Knowles (uuuuh,
petardaaa) para contarnos que sí, que todos esos grupos estaban
prefabricados por managers voraces, y que todos acabaron en discusiones
entre las chicas y la consecuente separación traumática. En ocasiones,
la música que suena es bestial (The Supremes), en ocasiones espantosa
(Destiny´s child) y en otras ocasiones, muy entrañable. ¿Eran tan
horribles The Spice Girls? Este comentarista dice: no, ni hablar. Las
Spice molan, especialmente la spice deportista. El paso del tiempo les
ha venido bien a las cinco magníficas, y aparte de unos stylings de
flipar, sus viejos hits suenan de fábula. En un momento dado, sale por
ahí David Beckham. Esto ya no sé si es bueno o malo.

ROCK FAMILY TREES. THE PROG ROCK YEARS: Otro docu de la BBC, en este
caso, dedicado al rock progresivo. Narrado por John Peel (uuuuuh,
fueeera) sobre el libro original de un estudioso de verdad, Peter Frame,
la cosa va de mostrar los intrincados y cósmicos caminos que recorrieron
Yes, King Crimson o Emerson, Lake & Palmer hasta que fueron fulminados
por el advenimiento punk del 77. Los protagonistas cuentan su versión de
los hechos y suena musicaza. Os pongáis como os pongáis, el primero de
Yes debería ser obligatorio en los planes de la ESO. De King Crimson ya
ni te cuento.

ELVIS PRESLEY NBC COMEBACK SPECIAL: El comeback del 68. De esto no hay
nada que decir porque es la nonagésima vez que lo veo, y porque podría
escribirme el periódico entero. Los que me conozcan ya sabrán lo que
pienso del Rey. Los demás, ya podéis ir encargando "That´s the way it
is" o este mismo. Aún estáis a tiempo de salvar vuestras miserables vidas.

Y ya está, esto es lo que hay. Un saludo a para VC. Como decían en
"Amanece que no es poco": "alcalde, todos somos contingentes, ¡pero tú
eres necesario!".


Escrito por: José Regidor